Bienvenidos a Peregrinus, un espacio en el que encontrarse con el arte a través de hermosas fotografías. Todas las imágenes han sido tomadas por mí. Salgo de excursión siempre que puedo, visitando castillos, fortalezas, monasterios, palacios y museos, los lugares que más me gustan. Espero que este pequeño rincón os haga pasar un rato agradable. ¡Muchas gracias por vuestra visita!


Montségur, refugio cátaro

Montségur es una pequeña villa y comuna francesa del sur de Francia. Se ubica a 21 kilómetros al sudeste de Foix, el centro administrativo del departamento de Ariège. La población se halla emplazada al pie del monte Pog, de 1.150 metros de altura, en cuya cima aún se observan las ruinas del castillo de Montségur. Los restos actuales del castillo fueron levantados en el siglo XIII por Guy de Lévis, tras la cruzada albigense. Montségur se convirtió en el último refugio de los cátaros hasta 1244, año en que las fuerzas armadas del Papa y la monarquía francesa atacaron el castillo. Una pira gigantesca consumiría los cuerpos de 210 mártires. Hoy el lugar es recordado con el nombre de Camps des cremats y con un epitafio a los pies de la montaña en el que se lee: «A los cátaros, a los mártires del puro amor cristiano».

El castillo domina todo el valle y es de difícil acceso, hecho que facilita su defensa. Sólo se puede acceder a través de un camino difícil, sinuoso y estrecho. La torre del homenaje todavía presenta su cisterna y su sala baja, así como un arco usado como último instrumento de defensa de la torre en caso de ser atacado el castillo. Actualmente no existe ninguna comunicación entre el castillo y la torre del homenaje. En el momento del solsticio de verano, cuatro arcos dejan pasar los primeros rayos del sol, atravesando de parte a parte la torre del homenaje (Información extraída de la wikipedia).
























Ubicación geográfica


Visita: 03/06/2014

6 comentarios :

  1. ¡Ah, qué gratos recuerdos me traen estas fotos! :_) (te han quedado preciosas, por cierto).

    ¿Qué tal esa subida al castillo? jeje... no es muy prolongada, pero la verdad es que era tan cansada como emocionante llegar a la cumbre.

    Como curiosidad, decir que dejé un pequeño manojo de flores del monte junto a esa cruz (mi personal ofrenda a los cátaros) ^^

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  2. ¡Me imaginaba que te traerían muchos recuerdos! A mí me ocurre lo mismo cuando alguien comenta algún sitio en el que he estado. Me alegro también de que te hayan gustado las fotos :)

    La verdad es que pensaba que tardaría más en subir al castillo. Había leído que se tardaba al menos una hora, pero nosotras en unos 35 minutos ya llegamos a la cima. He subido por caminos peores y el de Montségur me parece bastante asequible para alguien que no está habituado a caminar. Es emocionante cuando llegas, sí, pero más por la historia del lugar que por el castillo en sí, porque no tiene nada de espectacular y está en ruinas. Las vistas son preciosas. Yo me senté en una roca en un extremo del castillo, casi al lado del precipicio, para contemplar el paisaje, y fue maravilloso.

    Anda, pues a mí no se me ocurrió dejar un manojo de flores. ¡Tuviste una buena idea!

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  3. ¡Las vistas son impresionantes! Tanto abajo como luego ya desde el castillo, qué bonitas... Luego el castillo no es muy espectacular por el estado que está, pero como dices, lo que cuenta es el trasfondo. Parece una excursión interesante, y por lo que te leo además la subida al castillo no fue demasiado exigente :)

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  4. Sí, la verdad es que el castillo no es gran cosa, arquitectónicamente hablando. Además, el que vemos ahora no es el original, el que existía cuando ocurrió la gran masacre de cátaros a mediados del siglo XIII :)

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  5. Reconozco que el primer momento de ver el "castillo" fue una decepción para mi, pues pensaba que estaría mejor conservado y a penas quedan cuatro paredes... pero despues de transitar por el sitio con sus preciosas vistas, sus rincones escarpados, sus recovecos de piedra... ya empecé a sentir la energía cátara, je, je, je... y percibí el lugar de manera distinta... su belleza ruinosa, el peso de la historia,su mágico entorno montañoso... Montségur bien vale una subida...

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  6. A mí me ocurrió lo mismo, Ona. Como ya he dicho, lo más importante no es el castillo en sí, sino la historia del lugar. Además, nos hizo un día perfecto para visitar Montségur: esas brumas y nubes bajas rodeaban el lugar de misterio; como bien dices, le daban un entorno mágico.

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