Bienvenidos a Peregrinus, un espacio en el que encontrarse con el arte a través de hermosas fotografías. Todas las imágenes han sido tomadas por mí. Salgo de excursión siempre que puedo, visitando castillos, fortalezas, monasterios, palacios y museos, los lugares que más me gustan. Espero que este pequeño rincón os haga pasar un rato agradable. ¡Muchas gracias por vuestra visita!


Forteresse de Salses

La fortaleza de Salses se ubica a 15 km de Perpignan. Es mencionada por primera vez en un documento del año 1047, perteneciendo por entonces a los condes del Rosellón. Pero Alfonso I de Aragón, que había heredado el condado del Rosellón y, por tanto, el castillo de Salses, encargó al abad de Lagrasse la fundación, en el lugar ocupado por la antigua villa de Salses, de un nuevo pueblo, al que concedería franquicias y privilegios. En 1285 resistió heroicamente, pero en vano, a los cruzados de Felipe III de Francia durante la Cruzada albigense contra los cátaros. Para la actual fortaleza, construida entre 1497 y 1503, el constructor castellano Ramírez se inspiró en la tradición de los castillos de Castilla, incorporando todos los avances respecto de la artillería de la época, lo que se traduce en el hundimiento en el suelo y en el uso de baluartes capaces de resistir la tecnología artillera de principios del siglo XVI. El plano es rectangular, de 115 x 90 metros, repartido en tres espacios concéntricos y protegido por un foso de 15 metros de anchura y 7 de profundidad.

En el interior del recinto hay una plaza de armas, la casa del gobernador, la capilla (consagrada a San Sebastián, austera, con frontón y pilastras en el altar), la prisión, las cuadras y el palacio real. La construcción del nuevo castillo fue ordenada por Fernando el Católico para reforzar la frontera de Cataluña frente al reino de Francia. Anteriormente, en 1496, el antiguo castillo y la villa habían sido arrasados y saqueados por tropas francesas al mando del mariscal de Saint-André. Las obras finalizaron en 1505, pero durante el reinado de Carlos V, en que se convirtió en un punto clave en los constantes enfrentamientos militares con Francia, se le dotó de nuevas e importantes defensas.

Durante la guerra de los Treinta Años, la guarnición se rindió en junio de 1639 al ejército de Luis XIII de Francia. A finales de ese año, entre septiembre y enero de 1640, el virrey de Cataluña, conde de Santa Coloma, logró que se rindiera la guarnición francesa que mandaba el gobernador Espenan. A pesar del éxito logrado con la operación, ello no impidió la ruptura definitiva entre los catalanes y Felipe IV de España, que desembocó pocos meses después (1640) en la Guerra de los Segadores. Los franceses asediaron nuevamente el castillo, y en 1642 consiguieron definitivamente el control de la fortaleza. Con el tratado de los Pirineos (1659), por el que se pone fin a la guerra entre Francia y España, se aleja la frontera francoespañola unos 50 km al sur, perdiendo gran parte de su importancia militar. Sin embargo, el mariscal Vauban, que inicialmente quería destruirlo por su posición al pie de la montaña, lo conservó y mejoró. Posteriormente, fue transformado en polvorín y, durante la Guerra Civil española, fue utilizado como refugio (Información extraída de la wikipedia).















Plano


Ubicación geográfica


Visita: 19/01/2014

4 comentarios :

  1. El castillo (más bien fortaleza, como indicas, o fuerte abaluartado) de Salses lo vi volviendo de mi viaje a Carcassonne, precisamente. Pero apenas tuve tiempo de entretenerme en él, apenas unas fotillos desde fuera y poco más. Algo más al norte hay también un castillo muy pequeñito (el Château de Fitou, si no me falla la memoria) que también se ve de camino; muy cuco y con un museo de objetos de tortura de la Inquisición. ¡Tengo que volver a la región! Ya me gustaría hacer una nueva escapada a Carcassonne en marzo, que hay una convención friki de Juego de Tronos, jeje. :)

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  2. La suerte que tengo yo es que esa zona me queda relativamente cerca de casa. Si en una ocasión no me da tiempo de visitar algo, puedo programar otra escapada. Cuando se va más lejos hay que escoger y, por desgracia, se quedan fuera de la lista algunas cosas que también son interesantes. Pero bueno, ¡se puede tomar como una excusa para volver! Como bien dices, si al final vas a la convención (que seguro que molará mucho), puedes aprovechar para visitar alguna cosilla más.

    No conocía el Château de Fitou, así que me lo apunto. ¡Veo que está casi al lado de Salses! Qué bien, otro sitio más para visitar.

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  3. Tiene una presencia impresionante, la verdad :o
    Parece bastante grande, y veo que tienen material para ambientarlo, como todas esas herramientas que le dan más vidilla que si se vieran las habitaciones vacías.

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  4. Sí, es bastante grande, aunque la visita no permite apreciarlo en su totalidad. Una parte es de visita libre y la otra guiada (en francés). A mí también me gusta que ambienten las habitaciones. Es más entretenido y no te dedicas solamente a ver piedras. También creo que es didáctico.

    Gracias por tu comentario, Raist :)

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